Recibí un mensaje de una amiga en la que me cuenta su problema actual con el estrés. En el mismo, habla de la solución que se debe buscar, os dejo su experiencia y la posibilidad de buscar las conclusiones.
“Padezco de estrés laboral, y te aseguro que no resulta fácil eliminarlo. La solución sería dejar ese trabajo, pero estos tiempos no son para darme el lujo de un cambio cuando el que tengo me resuelve muy bien mis ingresos aunque me exige bastante.
A veces la inseguridad me invade, me siento temblorosa si pienso no poder terminar las cosas en tiempo, y estoy comiendo más aunque no tengo hambre. Lo peor de todo es que tengo ganas de caminar por la calle para relajarme, correr o hacer ejercicios, pero el cuerpo se me paraliza cuando trato de hacer estas cosas que sé muy bien son relajantes.
Aún así, cuando logro activarme físicamente, mi mente se aclara, me pongo más animada y me concentro mejor. Sé cuál es mi problema, por eso mi esfuerzo tengo que encaminarlo a reducir esas tensiones laborales y el aire libre me viene muy bien”.
¿Qué os parece? ¿Les sirve como lección? .”
La masturbación femenina es un placer que las chicas buscan como escape a sus deseos sexuales, y el motivo por el que lo hacen puede ser varios.
Aunque no todas expresan que lo realizan, las que sí lo admiten sin temor reconocen, en la mayoría de los casos, que lo hacen porque el placer que les da es enorme, es el placer de sentir el sexo como si lo disfrutaran, tengan pareja o no para satisfacerse.
Pero otras reconocen que se han masturbado porque están estresadas y esta forma de relajarse las alivia un montón. Otro poco de ellas admite que no pueden dormirse si no llegan al orgasmo aunque sea de esta forma, y por eso se masturban.
En estas encuestas, el menor por ciento lo tienen las que señalaron que lo hacen porque su pareja no responde a sus deseos carnales y tiene que hacerlo para sentirse satisfechas. Pero lo mejor de todo es que el mayor grupo que por vergüenza no se sometió a las encuestas, se masturba por este motivo, y de eso sí están claro los que decidieron averiguar el por qué las mujeres se autocomplacen.
El no querer aceptar que no llegan al orgasmo durante el sexo es el mayor problema que las propias mujeres se imponen, algo que deberían decir para que los hombres las entiendan mejor.
Una de las habitaciones del hogar, donde más se manifiestan situaciones estresantes, es la cocina. Nos alteramos cuando tenemos poco tiempo para preparar una cena, cuando los productos que pensamos emplear se terminaron, cuando queremos hacer una receta nueva y no nos sale bien, en fin, las situaciones se dan frecuentemente.
Y si es a la hora de preparar el desayuno, puedo asegurarte que es el momento más estresante del día para las mujeres que tienen familia y también trabajan fuera de la casa.
Aunque los consejos que pueda darte se olvidan cuando estás inquieta por alguna de estas causas, debes tener el control de tus actos cuando estás cocinando. Mientras tu mente se ocupa de los problemas, recuerda que estás en el polvorín de tu casa, y hasta hacer un café descuidadamente puede hacer explotar la cafetera frente a ti con riesgos que pueden llegar a ser desde menos graves hasta mortales.
Evitarlos, es solo cuestión de percatarte del peligro que corres en la habitación más peligrosa de tu hogar.
Tanto la bulimia como la anorexia nerviosas, presentan variadas causas, y es difícil tratar de concretarlas. Pero entre los más frecuentes casos para padecerlas se encuentran:
- Dietas de adelgazamiento sin control médico.
- Inaceptable estado físico en adolescentes y jóvenes.
- Problemas en las relaciones sociales.
- Agravado estrés.
- Problemas económicos o laborales.
- Cambios bruscos en sus patrones de vida.
Dada la diversidad de casos que pueden darse con estos dos trastornos psíquicos, (la bulimia y la anorexia nerviosas), es necesario que se acuda a un especialista cuando se note que la situación es incontrolable. Solo con una consulta estudiada de cada caso en particular se pueden llegar a combatir estas enfermedades.
Algunos logran con gran voluntad reducir el estrés luego de períodos difíciles en sus vidas, mientras otros, no consiguen salir con facilidad de esa situación estresante, que cada vez se convierte en el mayor enemigo para su salud.
El estrés es la respuesta que nuestro organismo asume ante cualquier situación que nos predispone y que nos resulta difícil solucionar de inmediato. La situación en que nos sumimos varía de acuerdo a la persona: unos tienen más facilidad para afrontarla, mientras otros se sienten incapaces, al menos por un tiempo, de encararla con determinación.
El cambio que se produce en nuestras vidas y que nos provoca esa situación, puede encontrarse en disímiles causas que la vida cotidiana nos pone al paso, pero la manera de enfrentarlo posee especialmente tres momentos de respuesta de nuestro organismo. Se avanza en ellos, en la medida que se incrementa el estrés.
El primer momento es el denominado psicológico, cuando la situación que enfrentamos nos hace sentir alarma y nos ponemos tensos.
Si la situación continúa, pasamos a una segunda fase, que es cuando nuestro cuerpo comienza a reaccionar mediante el pulso acelerado, y hasta con alteraciones en la tensión arterial. Esta segunda fase la denominan algunos psicólogos como el nivel fisiológico.
Si el estrés no se reduce y continúa, nuestro organismo asume una respuesta que llega a ser intensa y se refleja en la aparición de una serie de problemas bioquímicos, al alterarse algunas sustancias en nuestro cuerpo. Esta es la fase más delicada, pues se puede llegar a padecer de enfermedades con serios trastornos como el asma, problemas gástricos, depresiones, crisis prolongadas de hipertensión arterial, enfermedades coronarias, padecimientos psíquicos, psoriasis, y otros más, que en la mayoría de los casos, son irreversibles.
Si conoces bien estos tres niveles a los que te puede llevar el estrés continúo, ¿no crees que el momento de hacer todo lo posible por reducirlo? No dejes que te maneje la vida, busca tú mismo soluciones, y si es necesario, acude de inmediato a un especialista.