Entre las mujeres seductoras de la historia, la española Pilar Miró fue también una gran seductora, a pesar de no poseer unos atributos físicos especialmente llamativos.
La influyente directora de cine, radio y televisión española, era inteligente pero fue además una romántica empedernida, pese a su coraza de mujer dura. Estaba enamorada del amor y durante toda su vida fue necesitó encontrar a un hombre que fuera el ideal buscado. Lamentablemente, nunca lo consiguió, aunque se entregó con pasión a todos los hombres con los que vivió romances y que por cierto, fueron muchos.
Entre sus valores femeninos está el de haber sido madre soltera en aquellos años tumultuosos repletos aún de trabas sociales, y nunca rebeló el nombre del padre de su hijo.
Muchas mujeres, aunque tengan deseos y lo necesiten con fuerza, tienen temor a vivir una aventura sexual porque podrían ser sorprendidas. Pero, ¿por qué los hombres no?
El principal motivo del miedo femenino es que el hombre no perdona la infidelidad igual que la mujer, y al descubrirse, éste termina rápidamente llevándose consigo muchas cosas que daban seguridad a la mujer, aunque no placer.
La mujer, en cambio, generalmente perdona la infidelidad aunque no la olvide, y si bien es cierto que a cada rato saca los platos sucios de la aventura, mantiene el hogar a los ojos del mundo y asegura así su papel de esposa sacrificada por el bien de la familia. Por supuesto, de la familia y de ella misma, que perdería mucho si se decidiera a tal paso.
Por eso es que siguen añorando una relación sexual feliz por el resto de sus vidas, y no se atreven a perder el status aún a costa de ser amargadas, infelices y desmotivadas para siempre.
Si alguna joven de la realeza actual está considerada como una verdadera princesa por su belleza y elegancia, esa es Carlota de Mónaco, la hija mayor de Carolina.
La esbeltez de esta joven, su mirada y su manera de caminar, no dan lugar a dudas de las virtudes femeninas que la rica heredera de la Dinastía de Raineiro aporta a la realeza europea. De más está decir que son pocas las que exhiben ese aire de nobleza real, tan dado en las historias como mujeres perfectas y codiciadas en tiempos medievales, pero que hoy carecen del encanto.
Carlota, a pesar de ser un poco rebelde y llevar una vida un tanto a sus deseos, impacta dondequiera que se presenta con el magnetismo de su presencia. Quizás, ese sea el motivo por el que se aprecia una gran diferencia entre la nieta del rico monarca del principado, y su actual novio, el actor francés Gad Elmaleh, al que conoció precisamente en unas navidades y por el que rompió con su novio Alex Dellal, heredero de una gran fortuna. Es una pareja bastante dispareja, según algunos comentarios de prensa, a los que la princesa ignora por completo.
Si te pidieran qué momentos quieres rescatar del olvido en tu vida, no debes olvidar que entre viajes, celebraciones, y triunfos, el sexo ocupa un lugar importante.
No borres nunca de tu memoria:
-El chico que ha sido más cariñoso contigo.
-Las miradas que recibías sobre ti de un enamorado pasional.
-El lugar donde practicaste un día sexo a tope.
-Lo que sentiste cuando acariciaste el cuerpo de un chico fantástico.
-Los olores que asocias a una cita sexual excitante.
-El estremecimiento de tu cuerpo cuando te hicieron mamadas, caricias, cuando te quitaron la ropa que te erizaste y todo lo que haya marcado una cita emocionante.
¿Por quéno debes olvidarlo y grabarlo en tu memoria? porque el tiempo pasará, y esas sensaciones querrás recordarla siempre, aún cuando seas ya una persona envejecida y te saque una sonrisa el recuerdo de un chico o una cita sexual inolvidable.
Ya es hora de que la liberación de la mujer le quite a los hombres el exceso de pene que tienen en su cabeza. El miedo que tiene este sexo a perder esa cualidad los lleva a llenarse de miedos.
Y es que las que sí se libraron de miedos han sido las mujeres, las que ya se atreven a ir más allá de lo que les dejaron siempre y sus amarras las botaron al vacío. Les gusta tener sexo, eso sí, pero no es lo único en sus vidas. También quieren disfrutar de todo lo que el mundo les ofrece y disfrutan por igual relaciones e independencias.
Pero los hombre,¡ay, pobres chicos!, siguen con su pene a todo, cada vez que van a hablar el tema sale por ahí, que si la meten por aquí o por allá, que si es gorda o grande, que si tienen problemas de erección… y eso lo unen a sus deseos de dominar a quien por siglos tuvieron debajo de ellos.
Deberían pasar por el quirófano de la modernidad, dice la sexóloga Aimé Fuentes, si se quitaran su miembro, serían mejores hombres, así como los eunucos lo fueron en la antigüedad. Habría que ver entonces si serían mejores o no en sus ya inseguras vidas.